La fiesta para recibir a los jugadores de la selección argentina con la Copa del Mundo terminó el martes antes de lo que hubieran deseado los fanáticos agolpados en las calles por millones.
El desfile en autobús por parte del plantel con el trofeo mayor tuvo que ser suspendido y los campeones fueron trasladados en helicóptero de regreso al predio deportivo de donde partieron debido a la marea de fanáticos que se volcó a la vía pública.
La caravana terrestre con los campeones del Mundial de Qatar se convirtió en aérea, en medio de una confusa organización por la falta de información sobre cuál era su trayecto exacto.
Tras salir al mediodía del predio de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), en las afueras de Buenos Aires, el autobús descapotable con el plantel recorrió varios kilómetros por una autopista mientras decenas de miles de personas que portaban grandes banderas de Argentina vitoreaban a sus héroes deportivos desde los márgenes de la ruta y edificios cercanos.
Más de cuatro horas después y a medida que más y más fanáticos se sumaban a la celebración copando los alrededores de Buenos Aires y varios barrios capitalinos, los jugadores fueron trasladados a un predio donde abordaron varios helicópteros.
Después de sobrevolar puntos clave de Buenos Aires donde se habían congregado aficionados, los helicópteros que los trasladaban regresaron a la sede de la AFA, según informó la Policía Federal.
Con anterioridad, la portavoz del Gobierno, Gabriela Cerruti, manifestó en Twitter que los campeones estaban “sobrevolando todo el recorrido…porque se hizo imposible seguir por tierra ante la explosión de alegría popular”.
La gente vitoreó a los jugadores que eran transportados por aire.
