{"id":1101,"date":"2025-05-05T00:19:42","date_gmt":"2025-05-05T00:19:42","guid":{"rendered":"https:\/\/ondard.com\/?post_type=blog_post&#038;p=1101"},"modified":"2025-05-05T00:19:43","modified_gmt":"2025-05-05T00:19:43","slug":"la-verdad-sobre-giordano-bruno","status":"publish","type":"blog_post","link":"https:\/\/ondard.com\/?blog_post=la-verdad-sobre-giordano-bruno","title":{"rendered":"La verdad sobre Giordano Bruno."},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Algunos quieren hacernos creer que Giordano Bruno (1548-1600) fue ejecutado por sus creencias cient\u00edficas. Nada m\u00e1s lejos de la realidad. Sus opiniones teol\u00f3gicas ciertamente no le ayudaron en el juicio, pero ni siquiera&nbsp;<em>estas<\/em>&nbsp;lo condenaron. De hecho, su juicio can\u00f3nico dur\u00f3 siete a\u00f1os \u2014si no un r\u00e9cord, al menos es notable\u2014, por lo que el suyo no fue precisamente un juicio improvisado ni una decisi\u00f3n de c\u00e1mara cerrada. M\u00e1s bien, fue un proceso judicial minucioso y met\u00f3dico, extremadamente indulgente con un individuo rebelde e inconstante.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante los siete a\u00f1os que Bruno estuvo pr\u00f3fugo, la Iglesia cat\u00f3lica y los dominicos lo instaron a reconciliarse, pero \u00e9l se neg\u00f3, a pesar de haberlo suplicado en repetidas ocasiones antes de su arresto. Bruno no fue torturado durante su juicio y, de hecho, recibi\u00f3 un trato justo y mantuvo un estado de salud tan bueno como cab\u00eda esperar en el siglo XVII; de lo contrario, nunca habr\u00eda soportado siete a\u00f1os de prisi\u00f3n. Si sus condiciones carcelarias hubieran sido tan malas como se cree, Bruno habr\u00eda mentido y accedido a las exigencias del tribunal simplemente para escapar de su situaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En el mejor de los casos, la gente exagera enormemente el martirio de Bruno para la ciencia. En el peor, es completamente falso y una mentira absoluta. En realidad, Bruno no promovi\u00f3 el trabajo cient\u00edfico de Cop\u00e9rnico. En cambio, denigr\u00f3 su modelo helioc\u00e9ntrico, que ya hab\u00eda ganado popularidad entre los astr\u00f3nomos jesuitas contempor\u00e1neos, pero no por los pensadores protestantes. Bruno abog\u00f3 por un hermetismo neoplat\u00f3nico, m\u00e1s parecido a un culto mist\u00e9rico gn\u00f3stico que a la ciencia real. En su&nbsp;<em>Filosof\u00eda Natural<\/em>&nbsp;, el sol se convirti\u00f3 en la &#8220;M\u00f3nada de M\u00f3nadas&#8221; alrededor de la cual giraba el universo. Curiosamente, Bruno tambi\u00e9n insisti\u00f3 en que todos los soles&nbsp;<em>tambi\u00e9n<\/em>&nbsp;pose\u00edan planetas poblados por criaturas sensibles. Pero si esto fuera cierto, tendr\u00eda que admitir que cada estrella era su propia M\u00f3nada de M\u00f3nadas alrededor de la cual&nbsp;<em>tambi\u00e9n<\/em>&nbsp;giraba todo el universo, lo cual no es l\u00f3gicamente consistente, y mucho menos f\u00edsicamente posible. Bruno no es un cient\u00edfico, sino m\u00e1s bien un personaje retratado con mayor precisi\u00f3n como el mago gn\u00f3stico Pr\u00f3spero de Shakespeare en&nbsp;<em>La tempestad<\/em>&nbsp;, que como la ciencia de base m\u00e1s emp\u00edrica del mucho anterior San Alberto Magno (1193-1280), un cient\u00edfico&nbsp;<em>real<\/em>&nbsp;.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto al juicio sobre las opiniones teol\u00f3gicas de Bruno, no solo fue excomulgado por la Iglesia cat\u00f3lica, sino tambi\u00e9n por los calvinistas suizos, los luteranos alemanes y los anglicanos ingleses. Al parecer, era generalmente detestado dondequiera que iba. En el lenguaje moderno, Bruno era un &#8220;maldito&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>Una profunda comprensi\u00f3n de la personalidad de Bruno se puede obtener de su publicaci\u00f3n de 1584 titulada&nbsp;<em>Cena delle ceneri<\/em>&nbsp;(es decir, &#8220;Cena del Mi\u00e9rcoles de Ceniza&#8221;). Cuando visit\u00f3 la Universidad de Oxford con la esperanza de que le permitieran dar una conferencia, le denegaron la admisi\u00f3n. Esto lo enfureci\u00f3 tanto que lo impuls\u00f3 a publicar el manuscrito mencionado, en el que atacaba a los profesores de Oxford, afirmando que sab\u00edan m\u00e1s de cerveza que de griego. En realidad, aunque Bruno ten\u00eda algunas ideas interesantes sobre Arist\u00f3teles, apenas entend\u00eda a los fil\u00f3sofos presocr\u00e1ticos, pero su ego qued\u00f3 herido y, por lo tanto, arremeti\u00f3 contra \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>Bruno se mud\u00f3 posteriormente a Par\u00eds e intent\u00f3 varias veces reconciliarse con la Iglesia cat\u00f3lica, pero todos fracasaron debido a su negativa a aceptar una condici\u00f3n espec\u00edfica impuesta: regresar a su orden. Si realmente odiaba a la Iglesia, \u00bfpor qu\u00e9 esperaba reconciliarse con ella una y otra vez? Si la Iglesia lo quer\u00eda muerto, \u00bfpor qu\u00e9 lo recibi\u00f3 de nuevo y le pidi\u00f3 que siguiera siendo sacerdote?<\/p>\n\n\n\n<p>Para ser claros, ni la Iglesia Cat\u00f3lica ni los dominicos lo acusaron jam\u00e1s de herej\u00eda. M\u00e1s bien, fue un laico quisquilloso y supersticioso, el patricio veneciano Giovanni Mocenigo, quien esperaba aprender los &#8220;secretos m\u00e1gicos&#8221; de Bruno y quien minti\u00f3 a la Inquisici\u00f3n, acus\u00e1ndolo de actos atroces. En 1591, Bruno viaj\u00f3 a Venecia por invitaci\u00f3n de Mocenigo con la esperanza de que le ense\u00f1ara su famoso sistema mnemot\u00e9cnico, que hab\u00eda plagiado del venerable Raimundo Llull. Cuando Mocenigo se dio cuenta de que la incre\u00edble memoria de Bruno era fruto de un estudio diligente y no de &#8220;magia&#8221;, y creyendo que habr\u00eda invertido mejor su dinero en otras cosas, denunci\u00f3 falsamente a Mocenigo ante la Inquisici\u00f3n veneciana.<\/p>\n\n\n\n<p>A lo largo de sus juicios, Bruno se refugi\u00f3 en el principio de la &#8220;doble verdad&#8221; o lo que los modernos llamar\u00edan &#8220;hablar con doble sentido&#8221;. Afirm\u00f3 que los errores que se le imputaban los consideraba &#8220;fil\u00f3sofo y no cristiano honesto&#8221;. Esto era mentira, pues ya hab\u00eda sido excomulgado por todas las denominaciones protestantes, incluyendo a todos los herejes considerados her\u00e9ticos, al momento de su arresto. En segundo lugar, se ganaba la vida criticando y atacando espec\u00edficamente a los cristianos, al cristianismo y a la Iglesia cat\u00f3lica.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de todas sus conductas previas, Bruno se retract\u00f3 de todos sus errores y dudas sobre la doctrina y la pr\u00e1ctica cat\u00f3licas. Esto, sin embargo, atrajo la atenci\u00f3n de la Inquisici\u00f3n Romana, que intervino y solicit\u00f3 su extradici\u00f3n desde Venecia. En febrero de 1593, Bruno fue enviado a Roma y encarcelado durante seis a\u00f1os mientras se desarrollaba su juicio. Nadie sabe con certeza por qu\u00e9 su juicio dur\u00f3 tan excesivamente, ya que esto era sumamente inusual. Es posible que el Tribunal quisiera poner a prueba a Bruno respecto a su reci\u00e9n adquirido respeto por la Iglesia Cat\u00f3lica, tras haberla denunciado durante la mayor parte de las dos d\u00e9cadas anteriores.<\/p>\n\n\n\n<p>En la primavera de 1599, comenz\u00f3 el juicio de Bruno y se le dio tiempo suficiente para retractarse de sus creencias. Desafortunadamente, ni siquiera mantuvo la farsa de sus mentiras anteriores. Finalmente, fue condenado en enero de 1600 y entregado a las autoridades seculares el 8 de febrero. El 17 de febrero, Bruno fue quemado en la hoguera en el Campo de&#8217; Fiori de Roma.<\/p>\n\n\n\n<p><em>La Enciclopedia de Filosof\u00eda de Stanford<\/em>&nbsp;se\u00f1ala claramente que Bruno&nbsp;<em>no fue<\/em>&nbsp;juzgado por sus herej\u00edas teol\u00f3gicas. De hecho, \u00aben 1600 no exist\u00eda una postura cat\u00f3lica oficial sobre el sistema copernicano, y ciertamente no era una herej\u00eda. Cuando [&#8230;] Bruno [&#8230;] fue quemado en la hoguera como hereje, no tuvo nada que ver con sus escritos en apoyo de la cosmolog\u00eda copernicana\u00bb.&nbsp;<em>La Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/em>&nbsp;coincide. Bruno no fue condenado por defender sus opiniones astron\u00f3micas descabelladas, incoherentes e incontestables, ni por su doctrina de los numerosos planetas habitados, sino por sus errores teol\u00f3gicos, entre los que se encontraban su creencia de que Cristo no era Dios, sino simplemente un mago con una habilidad sobrenatural, que el Esp\u00edritu Santo es el alma del mundo y que Satan\u00e1s se salvar\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s que un materialista en el sentido ateo moderno, Bruno se describir\u00eda mejor como un racionalista m\u00edstico\/neoplat\u00f3nico defensor del monismo materialista. En otras palabras, coincid\u00eda m\u00e1s con Spinoza que con Einstein.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, en lugar de la vieja narrativa de que la Iglesia Cat\u00f3lica mat\u00f3 a Bruno por ser un cient\u00edfico creativo, original e independiente que emplea sus excepcionales y valiosas facultades mentales para arrancarle la m\u00e1scara a la naturaleza y contemplar el rostro de Dios, Bruno era simplemente un mis\u00e1ntropo com\u00fan y corriente que ignoraba por completo la ciencia. Era un metaf\u00edsico socialmente torpe que confundi\u00f3 sus sentimientos con la ciencia. En realidad, la Iglesia Cat\u00f3lica no lo mat\u00f3. Bruno eligi\u00f3 el suicidio a manos del Estado en lugar de ser lo suficientemente humilde como para cumplir sus votos como sacerdote dominico.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: National Catholic Register <\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.ncregister.com\/blog\/the-truth-about-giordano-bruno\">https:\/\/www.ncregister.com\/blog\/the-truth-about-giordano-bruno<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algunos quieren hacernos creer que Giordano Bruno (1548-1600) fue ejecutado por sus creencias cient\u00edficas. Nada m\u00e1s lejos de la realidad. Sus opiniones teol\u00f3gicas ciertamente no le ayudaron en el juicio, pero ni siquiera&nbsp;estas&nbsp;lo condenaron. 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